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lunes, 15 de agosto de 2011

PSICOLOGÍA ANALÍTICA-INTERCONDUCTUAL: Introducción y nociones básicas


Es conveniente para leer a Ludwig Wittgenstein y a Emilio Ribes en este ensayo peculiar, precisar algunas consideraciones sobre la forma de la redaccion de estos, algunas generalidades de su pensamiento, y el estilo del ensayo costituido en 3 partes. No sin antes, brindar algunas alcaraciones personales al lector primerizo en estos lares analíticos, a saber, la forma de "Pensar" conductual, sus convicciones, sus objetivos, y la motivación de un joven interconductista como yo, de dar luz a este pensamiento radical, "nuevo" (bueno no es nuevo, "lo tenemos a nuestras narices sino que no damos cuenta de ello") y, a mi parecer, científico-analítico, por ende, confiable (entendido como este como "limpio de asperezas e inconsistencias", aunque en otro juego de lenguaje podemos decirle "áspero e informal" como lo es el lenguaje en su análisis).
Mi intención no es ahuyentar a quienes no profesan la moda conductual, de igual forma, no es hacer proselitismo teórico del modelo interconductual. La intención del presente es la de afirmar de una vez por todas la genialidad única e incalculable que "tiene" el pensamiento wittgensteiniano para con los problemas eternos de la filosofía y de cualquier elucubración ordinaria sobre sus problemas que cualquier ser humano pueda tener y lo tiene a lo largo de su existencia.
"Me apena" (sí, yo también tengo sentimientos señores) que se haya desaprovechado en mayor medida de lo que debería de hacer resultado, el pensamiento analítico para dar solución a todo enredo filosófico y desenredar a cualquier otro que aparezca en el monstruo que llegó a convertise la Filosofía, "la madre de todas las disciplinas" (Así es, de ella, todas las ciencias se desprendieron) y la "meretriz para todo sinsentido" (esencias, metafísicas, sustancias, realidades, noúmenos, etc.).
La motivación de un inteconductista (o, según Emilio Ribes, un proto-interconductista) para redactar este presente, radica en el ESPÍRITU -significado de su sexta acepción en el diccionario vitual de la RAE.es-. El espíritu de pelea, de ese que puede confundirse con dogma y al mismo tiempo con el nihilismo, ese espíritu  que no dicotomiza la fé y la razón, y aquel espíritu que significa, nada más y nada menos que CONDUCTA: "Tengo posiciones claras mas no absolutas".


1. Qué fue (o es) la Filosofía Analítica. ¿Analítica? Se preguntarán: ¿Acaso la filosofía no es analítica de por sí? ¿Entonces por que ponerle analítica a esta filosofía si todas las demás "analizan"? ¿Qué tiene de especial? La pregunta correcta sería: ¿Qué analiza esta? Pues ANALIZA LA FILOSOFÍA MISMA... Tomasini (1992) nos ilustra lo relevante que puede ser un proyecto así:
...la disciplina que puede legítimamente ser etiquetada "meta-filosofía" y que tiene como objeto la dilucidación del verdadero carácter de la investigación filosófica y de sus productos puede de todos modos ser de gran interés filosófico, desde diversos puntos de vista y para muy variados efectos... Ciertamente, para que la metafilosofía pueda practicarse con éxito se tiene que cumplir un mínimo de condiciones. En mi opinión, la más importante es que la reflexión emta-filosófica se practique sólo después de hacer luchado durante algún tiempo con enredos filosóficos concretos, después de hacer debatido posiciones filosóficas específicas y de haberse hundido en la discusión, la especulación y la meditación al os que los temas de la filosofía de manera natural invitan (p. 1).

Esto mismo es la Filosofía Analítica, no tanto un movimiento propiamente demarcado por sus autores, y desde sus autores autodefinido como tal, sino, una coincidencia-inevitable (en su mayor parte por la emigración de filósofos en la segunda guerra mundial a zonas menos amenazadas como INglaterra y EEUU) de lo que se estuvo viviendo en esas épocas en donde Wittgenstein  podría otorgar el doctorado a un estudiante que haya rechazado su doctorado mismo por no saber "qué filosofar":
Sólo pensadores procedidos por generaciones de filósofos clásicos y cansados ya de los repetidos fracassos de estos últimos, de sus oscuras disquisisciones y de sus controversias sin fin, habrían podido generar algo como la filosofía analítica (...) En realidad, y esto puede ver muy claramente en el caso del Wittgenstein maduro, el objetivo último sería reemplazar la filosofía clásica o el modo clásico de hacer filosofía (teorización, especulación, etc.) por una nueva disciplina intelectual, con algo obviamente conectado con la tradución pero, no obstante, radicalmente opuesta a ella, en métodos en lenguaje y en aspiraciones (el subrayado es mío) (Tomasini, 1992, p. 13).

 Tanto en Oxford como en Cambridge (quizás la más importante por Russell, Moore y Wittgenstein), la Filosofía Analítica, desde Frege -el primer filósofo analítico de la historia-  hasta Rorty y Putnam por ejemplo, se constituye como un grupo de filósofos, en su mayoría de ellos, HOMBRE DE CIENCIA (Russell era matemático y lógico, Carnap era físico, Wittgenstein era ingenierom Tarski era matemático, Neurath era sociólogo, etc.) que habían trabajado en cuestiones matemáticas, lógicas y sobre Filosofía de la Ciencia, la cual constituyó el trasfondo general de estos pensadores...
Podrías decirse que la filosofía analítica, tal como la hemos venido presentado, es un ajuste de cuentas general con el conocimiento hasta entonces acumulado, pues los filósofos de esta tendencias aspiraban a un esclarecimiento real de los conceptos científicos, de su lógica y de su conexión con la experiencia. El optimismo científico era una realidad cultural, por lo que en cierto sentido la filosofía analítica podría ser entendida como una gran justificación (que no racionalización) del trabajo y los resultados científicos (Tomasini, op. cit., p. 5).

Se preguntarán: ¿PERO QUE ES LO COMÚN EN ESTOS PENSADORES PARA QUE LOS LLAMÉSEMOS ASÍ? y justamente es todo lo contrario, que no existio algo en común, sino que sus diferencias en el método, esto es, que fueron sus "SEMEJANZAS" solamente que los une en esta empresa llamada Filosofía Analítica: el "análisis conceptual" de Moore, los "modos de hablar" de Carnap, el "método de las definiciones discursivas de Tarski, y por último, el "Análisis gramatical" en el sentido del II (segundo) Wittgenstein:
Más que por resultados concretos, por lo tanto, los filósofos analíticos se caracterizan por un cierto gusto por determinados mecanismo o procedimientos de investigación, esto es, por todos aquellos que evitan la teorización demagógica y grandilocuente, la acumulación elegantiásica de datos y doctrinas y la consifuiente oscuridad intelectual en las que forzosamente nos hunden. El objetivo es más bien el de formular criterios claros para la resolución de desaxcuerdos claramente delineados. En este sentido, la filosofía analítica no representa otra cosa que un denodado esfuerzo intelectual por alcanzar la claridad y la simplicidad de pensamiento y de comprensión (...) (Tomasino, op. cit., p. 11).

Es claro y evidente, que cualqueir que entré en estos parajes del pensamiento, pueda entender no de manera "complicada sino compleja", lo que "por sencillez, da luz de la simplicidad de las tesis filosóficas", aunque casi todas colosales:
Por ningún motivo debería pensarse que la filosofía analítica es una filosofía que aporta sus propios problemas y que éstos no mantienen ninguna conexión o relación con los problemas de los filósofos de otros tiempos o de otras corrientes filosóficas. En verdad los temas de la filosofía analítica son los temas perennes de la filosofía. Su originalidad radica ante todo en la invención de un nuevo enfoque, en la construcción de una nueva plataforma, en la elaboración de una nueva terminología y en la aplicación de múltiples y novedosas estrategias para el tratamiento de los recurrentes enredos conceptuales de los que se alimenta la filosofía tradicional (Tomasini, 2004, p. 10).

Por ende, la Filosofía analítica en Latinoamérica, o más específicamente, la Filosofía Linguística como punto de maduración de la primera, "puede ser recuperada con toda su majestuosidad original" (y no asfixiada por filósofos, aunque "analíticos", aunque brillantes," no-genuinos" como ocurrió en EEUU), dentro del idioma ESPAÑOL. Quizás, ya nos hayamos cansado de las escuelas filosóficas existentes, "y ya tendríamos" que salir del escollo de la imitación europea y norteamaericana:
Para que podamos tener auténticos filósofos analíticos es imprescindible que nuestros académicos cumplan con su labor, esto es, que enfrenten los problemas de racionalidad y de comprensión que plantean las ciencias de su entorno, las situaciones políticas y culturales en las que viven, los problemas morales, estéticos y religiosos de sus sociedades. (Tomasini, 1992, p. 15).

Expuesto todo esto sobre el fundamento filosófico-analítico, específicamente refiriendo a Wittgenstein, hacer Filosofía analítica GENUINA, es desenredar nudos dentro de la concepción alternativa que brinda este autor desde su perspectiva del Lenguaje como "juegos de lenguaje" y "formas de vida". Ante esto, quizá, el principal objetivo sobre la filosofía analítica que tengo en mente, lo resalta perfectamente Alejandro Tomasini (2004) en la presentación de su libro:
Por ahora, lo único que deseo resaltar es el hecho de que la gran originalidad de esa gran escuela de pensamiento que fue la filosofía analítica emerge, básicamente, de una opción metodológica,consistente en concederle prioridad a la filosofía del lenguaje sobre las otras ramas de la filosofía. y de un fin, muy saludable según pienso, que era el de deshacer los nudos conceptuales o de pensamiento (engendrados precisamente por imcomprensiones referentes al lenguaje) hechos por los filósofos convencionales y que mantienen a la humanidad en un desvelo permanente desde hace ya demasiados siglos. (el subrayado es mío) (Tomasini, op. cit., p. 13).


2. ¿Y por qué Wittgenstein?, además, ¿por qué el segundo Wittgenstein?  Siempre estuve al tanto de la Filosofía antes de interesarme cabalmente en ella, sin embargo, desde antes me llamó la atención L. Wittgenstein, desde el primer momento que lo escuché en mis clases de Filosofía en la ADUNI. El profesor, después de tirarse toda la clase en Filosofía tradicional y sus milenarioes y muchísismo puntos de vista en referencia a un "problema", hablo de Wittgenstein así (y lo recuerdo textualmente): "Ah bueno, WIttgenstein dijo que todo dependía del lenguaje y todo los problemas filosóficas deberían de resolverse por él y... esteee, bueno ya acabó la clase". Créanme que de mi hiperatención pasé de inmediato a un estado de frustración existencial. Fue en 20 años, lo único que supe de LW.
Ahora, luego de haber leído diversos art. sobre él, comentaristas sobre su obra sin refutarlo sino elogiar su originalidad y mantenerlo vigente, algunos de sus libros y leyendo actualmente Zettel, además de apreciar algunos ensayos genuinamente wittgensteinianos sobre desenredos filosóficos (por las mentes de Tomasini y Emlio Ribes), puedo asegurar con claridad, que "habla en serio" Tomasini (2001a) cuando dice esto:
"... del pensador más grande del siglo XX y, estoy tentado de decirlo, de todos los tiempos: Ludwig Wittgenstein".

La historia del pensamiento de este autor es, como era el autor mismo, controversial. Algunos hablan de 3 etapas de su pensamiento, podemos afirmar que la mayoría lo refiere como dos, principalmente el del "Tractatus" (Primer Wittgenstein) hasta el de "Invetigaciones"  (Segundo Wittgenstein); también se dice que sus pensamientos son contrastables o por menos, no se puede entender su pensamiento madura aislado de sus distintas obras, otros hablan de una evolución de pensamiento, y quizás más contrario, que es posible entenderlo de forma aislada (entender el Tractatus a lus del Tractatus y no del de Investigaciones). Seguimos la idea que el pensamiento maduro de Wittgenstein como etapa segunda y máxima de su pensamiento constrasta en toda directriz a su primer pensamiento, pero no como negación, rechazo o refutación, sino como redimensionamiento que implica "de manera secundaria", una ampliación. Pero que ésta no significa una evolución independiente ni justifica la lectura de su I Witt independiente de su pensamiento analítico gramatical en su II Witt. El contraste que da luz sobre estas reflexiones se pueden encontrar en extensiva, en el libro de Tomasini (2001b) "Teoría del conocimiento clásica y epistemología wittgensteinina", así como en el cuadro dividido (diapositiva 4 y 5) en este power point que presentamos como ponencia en el "IV Coloquio de Filosofía del Lenguaje y Linguística":
https://cid-00097f55762c98e0.groups.office.live.com/view.aspx/IV%20COLOQUIO%20DE%20FILOSOF%c3%8dA%20DEL%20LENGUAJE%20Y%20LING%c3%9c%c3%8dSTICA/EXPO%20VILLa%20leng%20witt%20ribes.pptx

EL segundo pensamiento o etapa madura del autor significó, quizá, la más grande revolución del pensamiento filosófico entendido como el asesinato genocida de todas las tesis filosóficas anteriores a su pensamiento o que sigan en la perpetuación esencialista de la filosofía (esto es, del lenguaje). Las diapositivas anteriores son claras, las ideas en su magnum opus dan a conocer que filósofos, aunque consideradoss por la historia como "analíticos", estrictamente no lo son. La 2 tesis centrales de la filosofía del lenguaje com madurez de la filosofía analítica y el concebimiento de todo el aparato filosófico tradicional como sistem ade pseudo-problemas, tiene su claridad, nitidez y síntesis, en todo el sistema conceptual en esta obra, y la metodología filosófica alterna que ofrece L. W. fundamentados en los "juegos de lenguaje y las formas de vida":

1. "Tiene, en su primer lugar, una sección de arranque en la que se plantean diversos enigmas filosóficos relacionados básicamente con el lenguaje y el pensamiento y se desmantela, pieza por pieza, la concepción de lenguaje implícita o subyacente a los frandes sistemas de filosofía clásica, in cluyendo el más perfecto de todos, esto es, el Tractatus Logico-Philosophicus" (Tomasini, 2004, p. 330). Estas son las primeras 100 secciones del libro.
2. "En un segundo gran sector del libro, Wittgenstein plantea una temática filosófica que nunca antes nadie había formulado, esto es, la cuestión de lo que es seguir una regla" (Tomasini, op. cit. p. 330). Desde la sección 130 a las 243.
3. "A partir de allí, se inicia, a guia de paradigma y sirviéndose de kis resultados alcanzados, una determinada investigación gramatical, la concerniente a los así llamados "estados internos", estados de conciencia, estados mentales y demás (para los filosófos tradicionales, todo eso es lo mismo) (Tomasini, op. cit. p. 331)(...) No debe pasarse por alto que las Investigaciones Filosóficastienen objetios didácticos concretos y que una de sus metas es justamente enseñar a pensar correctamente a aquellos cuyas inteligencias quedaron empañadas por la filosofía clásica y por el modo usual de hacer filosofía, esto es, el sometido al desacreditado pero todavía recurrente <problemas-teor> </problemas-teor>(el subrayado es mío) (p. 332).

Cierron con la siguiente reflexión:"...Wittgenstein entendía que en el fondo su diálogo no era con sus congéneres de esta “edad oscura”, sino con seres humanos del porvenir, con quienes estuviera en simpatía. Su “maldición”, como la de algunos (no muchos) otros hombres excepcionales de la historia, tiene como fuente un cierto y profundo descontento y consiste, básicamente, en haber pensado y vivido en un desacuerdo consciente, serio, frontal con los valores, principios y mecanismos de la civilización y la cultura occidentales, que son en las que le tocó vivir. De ahí que, en más de un sentido, Ludwig Wittgenstein haya sido y siga siendo un forastero, un extraño en el mundo contemporáneo, el mundo del incontenible progreso científico y tecnológico, del libre mercado y de la iniciativa privada, así como del atomismo social y la profunda mutilación espiritual que forzosamente acarrean". (Tomasini, 2001a).


3. ¿Y por qué el Interconductismo de Emilio Ribes Iñesta?  ¿Es wittgensteiniano?  Son muchas las razones para afirmar esto. Emilio Ribes es el paradigma de la exésesis psicológica desde un punto de vista wittgenteiniano. Tenemos así, el análisis de la naturaleza humana por excelencia: convencional, a luz del análisis de lo social de L.W.; también, el análisis de las prácticas científicas como juegos de lenguaje especializados; el profundo análisis y su redimensionamiento de su tesis principal del lenguaje no como tipo de conducta sino como supraordinado a ella; qué decir de la labor científica-experimental de diversos fenómenos psicológicos en función al pensamiento wittgensteiniano y, en especial, "el análisis gramatical" sobre los procesos psicológicos como categorías lingusíticas más o menos delimitadas arbitrariamente (Ribes, 1990), que abordaremos posteriomente.

En definitiva, a pesar de los lares científicos en los que a la Psicología queremos madurar, el aporte de Wittgenstein es crucial y a la vez desalentador para quien tenga una posición acrítica de ella, sin embargo y, aunque se piense paradójicamente, es sumamente sustancial y alentador para quienes queremos forjar una psicología científica DESENREDADA DE SUS NUDOS SUSTANCIALES, de sus mente, inconsciente, consciencia, etc. (qué decir pues, del instrusionismo esotérico que, lamentablemente, es posible apreciar sus prácticas en aulas universitarias, especialmente, en facultades de Psicología). Denotar, todas las implicancias de Wittgenstein en Psicología, es una obra titánica que, por el momento, no es posible realizar, sin embargo, como lo apreciaremos posteriormente, las concordancias lógicas y epistemológicas tanto en Emlio Ribes, Jacob Kantor, y Ludwin Wittgenstein, son evidentes en estos 3 grandes filósofos, pero en primera instancia, científicos.

En el transcurso de esta nota (sus cuatro partes) se evidenciarán el porqué el Modelo Interconductual puede ser considerado como el modelo analítico-científico de la Psicología. Dejaremos más en claro en posteriores análisis de Wittgenstein, el esencialismo mentalista que combate satisfactoriamente y de cómo la psicología (en general, entendida como todo el cuerpo institucional de psicólogos) puede resolver sus eternos problemas, y como la Psicología Interconductual tomará el protagonismo en dicho proyecto ambicioso y comprometedor.


 4. Algunos conceptos para el entendimiento del análisis del trabajo. Se presentan dos sub-apartados que darán más luz, al trabajo posterior, sería conveniente su repetición tanto anterior como posterior a la lectura de los cuatro capítulos.

4.1. Juegos de Lenguaje y Formas de Vida. Imagínate un mundo sin esencias, un mundo donde el mito positivista –racional o empírico- no nos pueda decir que existen reglas estrictas sobre el lenguaje o la Metafísica (entendida como la filosofía tradicional) no nos presente distintas teorías sobre los “supuestos” problemas que se generan en el “mundo” presentándonos teorías y teorías inacabables, perfeccionadas, perpetuantes dentro de un contexto de no-solución del debate… todo por querer explicar nuestras prácticas diarias, nuestra vida, lo que “acaece en ella”. IMAGÍNATE un mundo en que todo sea perfecto, ese mundo existe pero hay quienes (los que mencioné antes) malentienden lo que en sus narices se presenta con toda claridad, supongo que es porque no siempre miramos nuestras narices… es probable que no existió la tecnología filosófica adecuada para salirse de esos pseudo-problemas, más claro que ello, de esos ENREDOS (Wittgenstein, 1999).

EL LENGUAJE ES UNA PRÁCTICA, UN JUEGO, SEMAJANZAS DE FAMILIA (Y NO ESENCIAS EN COMÚN)… ES UNA FORMA DE VIDA. No puede restringírselo por reglas explícitas, lo no-formal en el lenguaje no quiere decir que sea informal (usando la palabra como sinsentido), y si lo es porque lo es, desde cierto punto de vista, pues, “nadie puede caminar sobre hielo pulido y perfecto, se necesita fricción para ello”. La gramática que se nos enseñó en la escuelita es, no INSUFICIENTE, SINO INADECUADA PARA CAPTURAR LA “ESENCIA DEL LENGUAJE”, en el mejor de los casos, PRIMITIVA (nadie va a negar lo preferible que los niños aprendan ciertas regularidades para encaminarse en ellas y emitir, por ejemplo, oraciones de sujeto y predicado, pero tampoco nadie negará que algunas personas hablan perfectamente sin saber nada de “Gramática” del idioma hablado, tal es el caso de las personas que aprenden un segundo idioma).

  1. EL LENGUAJE ES UNA PRÁCTICA… te preguntarás, ¿entonces el lenguaje no tiene reglas? Sí las tiene, pero no puede formularse… ¿si no pueden formularse, entonces cómo sé que sigo una regla? Es que las reglas no son regularidades estrictas las cuales capturan al lenguaje en su esplendor diario, ni mucho menos habrían ciertas regularidades generales para todos los idiomas en el mundo, ¡FÍJATE SI EN TU LENGUAJE SE CUMPLEN SOLAMENTE LOS TIPOS DE ORACIONES QUE TE ENSEÑARON EN ESCUELITA! ¡FÍJATE EN TU LENGUAJE SI LAS CATEGORÍAS DE PALABRAS QUE TE ENSEÑARON SON SUFICIENTES PARA COMPRENDERTE, PARA COMPRENDER UN COMPORTAMIENTO! (inteligencia y agresividad no son sustantivos o sustancias especiales, sí lo es una manzana, una plato, una estrella; inteligente y agresivo no son adjetivos o calificativos de sustancias o de personas, sí lo es mestizo, alto, bajo, delgado).

¿ENTONCES QUÉ ES UNA REGLA SI HAY MULTIPLICIDADES DE CATEGORÍAS DE PALABRAS? Y por ende, categorías de proposiciones y ¡¡¡categorías de lenguajes!!!  Seguir una regla no es seguir: “esto es un sustantivo” (por que puede un verbo, adverbio Y OTRAS CATEGORÍAS, haberse sustantivizado), no es algo explícito… sí lo es en la medida de que se sustenta como una COSTUMBRE, UNA PRÁCTICA REGULADA POR LA CONVENCIÓN (date cuenta que cuando hablas con otra persona, la comunicación es exitosa, entonces, ¿te decías todo el tiempo sobre el seguimiento de reglas específicas para no confundirte?), SEGUIR UNA REGLA tampoco no es CREER QUE SE SIGUE UNA REGLA… puesto que ésta es implícita y creer que saber los tipos de oraciones y hablar es “creer que se sigue una regla”, pues no.. LA GRAMÁTICA ES AL FIN Y AL CABO, OTRO JUEGO DE LENGUAJE pero superficial con fines distintos a la comunicación cotidiana.
“Por lo tanto “seguir una regla” es una práctica. Y creer seguir la regla no es seguir la regla. Y por tanto no se puede seguir “privadamente” la regla, porque de lo contrario creer seguir la regla sería lo mismo que seguir la regla” (Wittgenstein 1999, 202).


  1. EL LENGUAJE ES UN JUEGO. No puede hablar de “Lenguaje” en forma singular como si existiera un esencia de él, justamente su análisis nos muestra que no existe ello sobre él, y también sobre cada aspecto de la realidad. ¿Alguna vez te has preguntado si los tipos de oraciones que te enseñaron en escuelita son los únicos que se pueden encontrar y “utilizar” en el lenguaje? COSA MÁS ABSURDA¡¡ (¿acaso absurda se refiere a un adjetivo que califica a una sustancia? ¿acaso absurda no refiere lo que refiere sólo dentro del contexto de la expresión de la oración completa y no desde una estructura normativa-gramatical?)
“¿Pero cuántos géneros de oraciones hay? ¿Acaso aserción, pregunta y orden? – Hay innumerables géneros: innumerables géneros diferentes de empleo de todo lo que llamamos “signos”, “palabras”, “oraciones”. Y esta multiplicidad no es algo fijo, dado una vez por todas-, sino que nuevos tipos de lenguaje, nuevos juegos de lenguaje, como podemos decir, nacen y otros envejecen y se olvidan. (Una figura aproximada de ello pueden dárnosla los cambios de la matemática). La expresión “juego de lenguaje” debe poner de relieve aquí que hablar el lenguaje forma parte de una actividad o de una forma de vida”
Ten a la vista la multiplicidad de juegos de lenguaje en estos ejemplos y en otros:
Dar órdenes y actuar siguiendo órdenes –
Describir un objeto por su apariencia o por sus medidas –
Fabricar un objeto de acuerdo con una descripción (dibujo) –
Relatar un suceso –
Hacer conjeturas sobre el suceso –
Formar y comprobar una hipótesis –
Presentar los resultados de un experimento mediante tablas y diagramas –
Inventar una historia; y leerla –
Actuar en teatro –
Cantar en coro –
Adivinar acertijos –
Hacer un chiste; contarlo –
Resolver un problema de aritmética aplicada –
Traducir de un lenguaje a otro –
 Suplicar, agradecer, maldecir, saludar, rezar.
-Es interesante comparar la multiplicidad de herramientas del lenguaje y de sus modos de empleo, la multiplicidad de géneros de palabras y oraciones, con lo que los lógicos han dicho sobre la estructura del lenguaje (Incluyendo al autor del Tractatus lógico-philosophicus) (el subrayado es mío) (W., ob. cit., 23).

(Dense cuenta como Wittgenstein se autocuestioma respecto a su primer Witt., en donde presentó la visión contrapuesta de los juegos de lenguaje o formas de vida en plural, a saber, la concepción representacional-pictórica-nominalista-esencialista-tractariana del lenguaje en singular, SERÁ DEBATE DE OTRA NOTA).


  1. EL LENGUAJE SON SEMEJANZAS DE FAMILIA. Ahora que sabes que lenguaje no puede fundamentarse bajo una estructura prefija, apriorística y mucho menos innatista (aunque estudios antropológicos puedan sostener algunas semejanzas en la morfologías de las distintas lenguas) sobre el lenguaje, puesto que, como son nuestras prácticas en donde seguimos las reglas o las costumbres, ESTAS PUEDEN APARECER Y DESAPARECER EN LA MEDIDA DE QUE ES CAMBIANTE LA APARICIÓN DE OTRAS COSTUMBRES O PRÁCTICAS SOCIALES..Y LA DESAPARICIÓN DE OTRAS… puede ser difícil pasar a esta concepción, pero fíjate lo absurdo de creer en los tipos de oraciones o proposiciones de gramática de la escuelita para explicar las infinitas oraciones y proposiciones del lenguaje del día a día (cuando haces un chiste, ni afirmas, ni preguntas, ni exclamas, ni nada de eso… ¡¡“cuentas un chiste”!!... y a veces una oración entre signos interrogativos es una afirmación u orden… (“¿no ves que es sencillo entender esto?”…. “¿qué esperas en salirte la habitación?”).

Entenderás…“Entonces, el lenguaje es informal pero tiene reglas, y esa reglas no son prefijadas por que los juegos de lenguaje son infinitos… estas reglas son las costumbres siempre cambiantes, pero sin embargo”… ¿qué es lo que lo define como juego? ¿Acaso esa definición “común” no puede encerrar una esencia de los lenguajes o del “lenguaje” como significación singular? PUES NO. Porque no todo a lo que podamos definir con lo mismo, NO SIEMPRE ENCIERRA ALGO “EN COMÚN”, O UNA IMAGEN DE ELLA, O UNA ESTRUCTURA INNATA PARA TODAS, O ALGO “EQUIVALENTE” A TODAS Y ESTO ESTARÍA EN NUESTRAS MIENTES (mentes)… sino que, llamamos juegos justamente POR LO DIFERENTE DE TODOS ELLOS: “LAS DIFERENCIAS QUE SON SEMEJANTES EN ELLAS”, lo “Parecido” que no llega a ser igual o común sino, diferente por parecido…
“Aquí topamos con la gran cuestión que yace tras todas estas consideraciones. – Pues podría objetarse ahora: “¡Tú cortas por lo fácil! Hablas de todos los juegos de lenguaje posibles, pero no has dicho en ninguna parte qué es lo esencial de un juego de lenguaje y, por tanto, del lenguaje. Qué es común a todos esos procesos y los convierte en lenguaje, o en partes del lenguaje. Te ahorras, pues, justamente la parte de la investigación que te ha dado en su tiempo los mayores quebraderos de cabeza,  a saber, la tocante a la forma general de la proposición y del lenguaje”.
Y eso es verdad. – En vez de indicar algo que sea común a todo lo que llamamos lenguaje, digo que no hay nada en absoluto común a estos fenómenos por lo cual empleamos la misma palabra para todos – sino que están emparentados entre sí de muchas maneras diferentes. Y a causa de este parentesco, o de estos parentescos, los llamamos a todos “lenguajes. Intentaré aclarar esto” (el subrayado es mío) (W., 65).

“Considera por ejemplo, los procesos que llamamos “juegos”. Me refiero a juegos de tablero, juegos de cartas, juegos de pelota, juegos de lucha, etc. ¿Qué hay común a todos ellos? – No digas: “Tiene que haber algo en común a ellos o no los llamaríamos juegos” – sino mira si hay algo en común a todos ellos. – Pues si los miras no verás por cierto algo que sea común a tos, sino que verás semejanzas, parentescos y por cierto toda una serie de ellos. Como se ha dicho: ¡No pienses sino mira! (…) (el subrayado es mío) (W., 66).


  1. d.      EL LENGUAJE SON FORMAS DE VIDA. Las reglas de los juegos de lenguaje son las costumbres mismas, no es posible una gramática universal de ella, la de la “escuelita” son reglas al fin y al cabo de un juego de lenguaje más, artificial, primitivos. Son juegos y podemos pasar desapercibidamente de uno a otro, no hay límite entre estos pasos, puesto que el criterio son los parecidos de familia, sus diferencias que son sus semejanzas. Estas reglas como costumbres o prácticas reguladas convencionalmente son infinitas puesto que nacen otras costumbres, prácticas y envejecen otras. El lenguaje no tiene una esencia, PERO LO ESENCIAL EN EL LENGUAJE NUNCA PODRÁ ESTAR EN UN LIBRO, ES UN SUICIDIO… JUSTAMENTE POR QUE EL LENGUAJE ESTÁ EN NUESTRA VIDA MISMA, EN NUESTRAS NARICES… EN LA COTIDIANIDAD, EN NUESTROS CHISTES, REZOS, CONVERSACIONES, (desde cuando miras a alguien de determinada forma, sigues a algo en específico, conversar con un amigo, reflexionas, “filosofas”, etc.)… el lenguaje, SEGÚN EMILIO RIBES, NO ES UN PROCESO PSÍQUICO CON REGLAS APRIORÍSTICAS, TAMPOCO SON EL TIPO DE CONDUCTA ESPECIAL COMPLEJA (HABLA-ESCRITURA), EL LENGUAJE SUBORDINA AL COMPORTAMIENTO MISMO… ESTE ES EL CONTENIDO FUNCIONAL DE ESTO… EL LENGUAJE ESTÁ EN TODO… NADA SALE DE CUALQUIER JUEGO DE LENGUAJE… NO HAY NADA MÁS ALLÁ DE LO QUE EL LENGUAJE PUEDA DECIR…
“Imagínate que llegas como explorador a un país desconocido con un lenguaje que te es totalmente extraño. ¿Bajo qué circunstancias dirías que la gente de allí da órdenes, entiende órdenes, obedece, se rebela contra órdenes, etcétera? El modo de actuar humano común es el sistema de referencia por medio del cual interpretamos un lenguaje extraño. (W., 206).

SE HAN CREADO DISTINTAS TEORÍAS A CERCA DE LOS PROBLEMAS “GENUINAMENTE” FILOSOFICOS… PERO ÉSTOS CUANDO SE CONTRASTAN CON LOS DISCURSOS DEL LENGUAJE EN LA COTIDIANIDAD, DESDE DONDE SUPONEN QUE PARTEN PARA RESOLVER ESTOS POBLEMAS, PUES SE CAEN POR SÍ MISMOS PUESTO QUE NO EXPLICAN LA “ESENCIA” DEL LENGUAJE COMO SI ESTA ESTUVIRA FUERA DE ELLAS… ¡¡Y ESE ES SU CRASO ERROR!!

SALIRSE DEL LENGUAJE, QUE COSA TAN ABSURDA (y acá esta proposición es distinta de la anterior). EL SIGNIFICADO, ¿CÓMO ES POSIBLE QUE SE LE QUIERA DAR UNA SIGNIFICACIÓN DISTINTA FUERA DEL DISCURSO MISMO EN QUE LAS PALABRAS SE SIGNIFICAN?… eso les pasa por “querer agarrar algo así como una esencia común a todas”, y este es el mito más GRANDE DE TODOS LOS TIEMPOS Y TODAS LAS ERAS (Imagínate una población que habla según la gramática de la escuelita en comparación de tu lenguaje.. ¿Te entenderían ellos?). Y eso, aún la Psicología persiste… la concepción esencialista (sea en la conducta verbal, el comportamiento psicológico, el objeto de estudio de la psicología, la tesis filosóficas de las cuales se sustentan aparentemente, el lenguaje ordinario tecnificado equívocamente, etc.).

“No debemos considerar entonces a Wittgenstein como un relativista radical. Si bien los juegos de lenguaje son relativos a las  diferentes posibles “formas de vida”, hay un límite para esa relatividad. Y es precisamente lo común a esas “formas de vida”, el modo de actuar humano común, lo que nos permite considerar como hombres a los hombres de otras culturas, y a sus emisiones lingüísticas como algo más que meros ruidos” (Withrington, 2000, p. 10).



4.2. Sobre las “otras categorías” para la comprensión del comportamiento psicológico.Una base muy ilustrativa y didáctica sobre este apartado lo pueden encontrar en el blog del maestro E. Freixa: ¿Qué es conducta? Disponible en http://freixa.over-blog.com/article-21415072.html
Es sencillo, combina a la Psicología Tradicional (es decir, del lenguaje ordinario multívoco en lenguaje científico unívoco, toda una chanfainita) con la Lingüística Tradicional y obtendrás la Psicolingüística, o lo que es lo mismo para cualquier persona en su lenguaje cotidiano, o psicólogo ingenuo que quiera tratar de explicar (o comprender) el fenómeno psicológico después del “mismo discurso lingüístico” sin el instrumental analítico adecuado (de igual forma, está inmerso en el meta-paradigma del dualismo mental para la explicación el fenómeno psicológico)… enredarán el problema y presumirán una esencia que para su explicación a pesar de que esta esencia no explica justamente dicha práctica… Entonces se preguntarán… ¿Me estás diciendo que no se equivoca cuando habla pero sí se equivoca cuando quiere explicar lo hablado?... POR SUPUESTO… nos es implícito y natural hablar de “genio” a un amigo “CUANDO”: a) una persona que se está desempeñando en dos tareas al mismo tiempo y nos referimos a tal positivamente, y b) cuando nuestro amigo se equivoca en una tarea solamente y le decimos así como algo negativo. Pero ahora, imagínate que queramos explicar la “genialidad” de alguien y definitivamente caemos en una propiedad, capacidad especial o rasgo virtuoso intrínseco de la persona (cumplir un desempeño es específico e individual, pero no poblacional comparativo, y mucho menos para elaborar clasificaciones “muchas veces no deseables” para quienes están en el “lado negativo”: los retrasados mentales).

Digo una pregunta extraordinaria... ¿QUIÉN SE HA DADO CUENTA DE QUE HA EMITIDO UNA MISMA PALABRA DIEZ VECES EN UN DÍA CON SIGNIGICADOS DISTINTOS Y DARSE CUENTA DE ELLO?  ¿Puedo decir que sólo hubo un significado y en las nueves restantes te has equivocado? Pues no, todos esos usos fueron implícitos, naturales y exitosos (Por ello, adelantando una herramienta de análisis wittgensteiniano, no te preguntes ¿QUÉ? Sino ¿CUÁNDO? ¿Cómo? ¿DÓNDE?... esto será debate del último cap. del trabajo) Fíjate cuando dices: “pensar”, “Pensamiento”, “Pensante”, etc, para cada categoría refiere a muchos “usos” en nuestro lenguaje, y es distinto también las lógicas entre ellas. UNO NO ES UN ACCIÓN, PROCESO O PROCEDER POR SER VEBO SOLAMENTE, EL OTRO NO ES UN EVENTO, UN ENTE O UNA SUSTANCIA POR SER SUSTANTIVO, Y EL OTRO NO ES UN RASGO INTRÍNSECO DE ALGO O ALGUIEN POR SER ADJETIVO.

Cito a Tomasini (2004, p. 5 en su versión virtual) para fines más esclarecedores (NO OLVIDAR ANTES DE LEER ESTO, LEER EL TEXTO DE FREIXA, QUE ES IMPORTANTE PARA PROSEGUIR CON EL ANÁLISIS POSTERIOR DE LA INTRODUCCIÓN, Y DESPUÉS DEL TRABAJO):

Caso 1. Entra un niño gritando en la biblioteca de su padre, filósofo de renombre, y su madre (i. e., del niño) lo regaña diciéndole: “No interrumpas! ¿Qué no ves que tu padre está pensando?”. Aquí la implicación es que el señor está leyendo, deja de leer y escribe ciertas notas o apuntes, en ocasiones mantiene la mirada fija en un punto de la biblioteca, etc.

Caso 2. Juanito abre la puerta del cuarto de su hermano Luisito y lo encuentra recostado en la cama, contemplando una foto de su novia, Mariquita, quien estudi en Noruega. Luisito, un tanto abochornado, exclama: “Estaba pensando en ella”: Lo que aquí se quiere decir es que se tenían ciertas imágenes y ciertas sensaciones, más o menos bien identificadas, que estaba haciendo para sí mismo un recuento de eventos mentales pasados, de vivencias, etc. Lo que es claro es que el pensar en este segundo evento no tiene nada que ver con la resolución de problemas, como en el caso 1.

Caso 3. Veo con un niño una película de animales. Vemos leones cazando. La cámara enfoca a una leona que sigilosamente avanza hacia unos desprevenidos gnús. La leona se mueve cautelosamente, voltea en distintas direcciones y se prepara para el ataque. Le digo al niño que está conmigo, refiriéndome a la leona: “Está pensando por dónde se puede escapar el animal”. Lo que estoy insinuando es que el animal de alguna manera calcula distancias, detecta caminos, vegetación, etc., todo ello desde luego sin implicar que la leona se dice así misma algo.

Caso 4. Me encuentro a un amigo llegando a la facultad y me dice asombrado: “Pensé que estabas en Francia”, Aquí el uso se explica por el hecho de que quien emitió las palabras disponía de ciertos datos concernientes a mi persona, los cuales no encajan con lo que ahora es su percepción visual. Nótese  que “pensar” en este caso implica “creía falsamente”.

¿Se puede decir que pensar es un verbo o una actividad que se da indistintamente a todas esas actividades para que puedan darse? Obviamente que no, referirse A TÉRMINOS MENTALES NO HACEN REFERIR A HECHOS MENTALES (PUES NUNCA SE VA A SOLUCIONAR EL PROBLEMA DE CÓMO UNA SUSTANCIA INCORPÓREO INTERACTÚA O SE RELACIONA CON UNA SUSTANCIA CORPÓREA CON TODAS LAS PROPIEDADES FÍSICAS DE DENSIDAD, TAMAÑO, ETC…. NI EL CEREBRISMO LO HACE, NO ES POSIBLE LA EQUIVALENCIA ENTRE MENTE-CEREBRO, Y DE IGUAL FORMA, DE CEREBRO-COMPORTAMIENTO… eso es otro excelente debate para otra nota).

Entonces, ¿CÓMO ENTENDERLOS? ¿CON QUÉ OTRAS CATEGORÍAS?... Bueno, a parte de la comprensión del análisis wittgensteiniano con cualquiera de sus métodos, es posible ayudarnos también de Gilbert Ryle (1949), con su análisis peculiar y exitoso de los fenómenos “mentales” con categorías más o menos establecidas convencionalmente. Este autor, más o menos como Wittgenstein, caricaturizo a los términos mentales yendo a sus conductas y dotándolas de “otra significación” para cualquier sorprendido lector.

Antes de entrar al análisis, el ejemplo de Freixa en su artículo es ilustrativo: “PRUDENCIA” no es sustantivo que pueda en un futuro medirse cuánto hay en la mente con un test de prudencia, o si hubiera prudenciar, esta no sería una actividad mental (y mucho menos, un factorialista no diría que puede existir “prudente” como rasgo característico y delimitable de una persona). Prudencia fue un adverbio sustantivizado que refería a una “forma de describir una acción”, implican acciones, implica un sujeto, pero no se explica por ellos mismos, sino por la categoría convencional, esto es, fijada en la sociedad, para referirnos y poder distinguir a esa actividad en su forma particular de ocurrencia (adverbio, que califica a un verbo). Otro buen ejemplo es “pensar”, que no es una actividad ni una forma de calificar una actividad (a veces se le utiliza para cualificar, en la lectura por ejemplo), sino una relación compleja entre una actividad y circunstancias especiales (ver los ejemplos de Tomasini arriba, y como los sujetos de referencia están implicados en una relación especial con sus condiciones estimulares).

Ribes (1990) identificó algunas posibles categorías “tentativas” desde el lenguaje ordinario que:
“… propondría una clasificación funcional que incluye categorías de logro, modales, de relación, de circunstancia, adverbiales, de estado, de efecto, de acción y de tendencia o propensión. Me propongo a ejemplificar su aplicabilidad analítica, para poder examinar posteriormente los términos que constituyen el objeto de este trabajo (p. 59). Lo citaré textualmente para fines de comprensión (este es el mencionado análisis gramatical de los conceptos psicológicos desde el contexto usual del discurso en sus prácticas mismas, como lo comprendemos tácitamente, lo que queremos decir, y lo que no tratamos de decir):

Los términos de logro hacen referencia directamente a resultados. A pesar de que implican acciones, dichos términos o expresiones no identifican acciones. Solucionar problemas, formar conceptos, aprender son todos categorías de logro. Se identifica su uso en la medida en que se obtiene un resultado: resolver un problema, formar un concepto o aprender algo. No constituyen acciones, aun cuando tiene cumplimiento mediante acciones.

Las expresiones modales identifican acciones o estados, y la posibilidad de realizarlas o permanecer en ellas por la persona u objeto. Las expresiones modales tienen distintas interpretaciones, pues cuando se dice que una pluma puede flotar en el agua, ello no equivale a decir que Pedro puede flotar en la alberca. Hay expresiones modales específicas para los seres humanos. Algunas expresiones modales se refieren más bien a términos de capacidad que a posibilidades de acción o estado. Como término de capacidad, tampoco es equivalente decir que Pedro puede nadar cuando hablamos acerca de lo que hace y, por consiguiente implica el ejercicio de algo aprendido, que decir que Pedro puede nadar como referencia a que si se le enseñara, nadaría. Las expresiones modales no describen tendencias sino capacidades o posibilidades y, por lo tanto, no debe predicarse de ellas cualificaciones que rebasan el realizar o no acciones, y su adecuación.

Los términos de relación se emplean para hablar de eventos complejos que solo tienen lugar como formas de interacción entre eventos aislados, los que por sí solos no bastan para caracterizar el hecho en cuestión. Los términos de relación adoptan muchas veces la forma deverbos, y por ello se les confunde con términos de acción“Pensar” es un ejemplo claro de término de relación. Pensar no cosiste en alguna acción articular, aun cuando requiera de diversas acciones particulares. Pensar es una forma de relacionar dichas acciones con circunstancias y eventos especiales. Predicar acerca del pensar propiedades lógicas similares a las acciones como masticar, por ejemplo (duración, ubicación, morfología, intensidad, inicio y terminación), conduce a graves errores categoriales.

Los términos o expresiones de circunstancia también parecen confundirse con términos de acción. Estos términos se usan para hablar acerca de la circunstancia en que ocurrió una acción, pero no describen un tipo especial de acción. Decir que hablé por el teléfono cuando “recordé” algo, no significa que recordé y hablé por teléfono como dos acciones distintas, sino que hablé en cierta circunstancia: ante ciertas condiciones de estímulo particulares a las que llamo “recordar”. “Razonar” constituye otro ejemplo del mismo tipo. Razonar no significa hacer algo diferente de cuando no razono. Significa más bien lo que tengo que hacer para actuar en una circunstancia en que las indicaciones son incompletas o están desordenadas. Razonar es equivalente a lo que hago para completar u ordenar, pero no constituye un tipo especial de acción en sí mismo; constituye un tipo especial de circunstancia para la acción.

Los términos adverbiales son términos que cualifican una acción, pero no constituyen acciones por sí mismo. Cuando decimos “mientras leía pensaba detenidamente en el contenido de la lectura”, no queremos decir que leía y además pensaba. No hacemos referencia a dos actividades distintas, sino a una sola actividad realizada de cierta forma. Hablamos acerca de leer de cierta manera, leer pensando. Pensar es utilizado como un término adverbial de leer.

Los términos de estado se relacionan con la condición en que el individuo se encuentra al hacer o padecer algo. Los términos o expresiones de estado no deben confundirse con los de circunstancias, de acción, modales y de propensión. “Dormir”, por ejemplo describe un estado y no una acción o una circunstancia. Pero decir que estaba “como dormido” describe una propensión y no un estado.“Durmiendo no se resuelven los problemas” expresa una proposición modal, en tanto se menciona la condición como posibilidad de acción. Mucho del lenguaje de las sensaciones y las emociones se constituye de expresiones de estado: “se deslumbró”; “perdió el sentido”, “estaba triste”, etcétera.

Los términos y expresiones de efecto tienen que ver con expresiones acerca de los objetos y acciones de otros: “Vi un cuadro”, “olí el aroma del tobillo”, “escuché tu voz” son todas expresiones de efecto, y se relacionan con el lenguaje de las sensaciones y de los sentimientos como reacciones ante condiciones de estímulo particulares.

Los términos y expresiones de acción identifican actividades o respuestas como formas de comportamiento directas y distintivas. Son verbos, pero no todos los verbos ni expresiones en la forma de verbo constituyen términos de acción. “Comer”, “reír”, “caminar” “hablar” “aplaudir” son términos de acción; no así “mostrar espíritu de corporación”, “observar” “examinar”, “analizar” y muchos otros.

Los términos y expresiones de tendencias y propensiones son categorías que identifican la probabilidad de que ocurran ciertos actos o se configuren determinadas circunstancias, pero no son términos que describan directamente actos particulares o circunstancias concretas. El lenguaje de los motivos, las emociones y las inclinaciones constituye el ejemplo fundamental de las expresiones de tendencias. De las tendencias y propensiones se predica su fuente, su origen, y no su adecuación. Importa identificar la ocurrencia de actos como probables o improbables, no como actos correctos o incorrectos.

El conjunto de categorías descritas no agota el universo de dimensiones lógicas del lenguaje ordinario, pero constituye indudablemente una herramienta metodológica de gran utilizada para reexaminar el estatuto conceptual de ciertos términos psicológicos tomados del lenguaje ordinario, sobre los cuales se ha construido  el mito del fantasma en la máquina. Estas categorías analíticas son, como diría Wittgenstein (1980), “... nuevos anteojos conceptuales” (vol, 2, pág. 94). Usaremos estos nuevos anteojos par aproximarnos al os términos objeto de este estudio (el subrayado es mío) (Ribes, 1990, pp. 59-61).


POR ÚLTIMO, DE NUEVO, CITO A TOMASINI (2001) POR QUE ACLARA MI INTENCIÓN SOBRE EL PRESENTE TRABAJO:
"Dada la potencia, la solidez de su pensamiento, de hecho nadie osa enfrentársele. Podemos afirmarlo a los cuatro vientos: refutaciones de Wittgenstein no las hay. No obstante, hay un expediente más sencillo para eludir sus verdades, su mensaje, un mecanismo menos comprometedor y más efectivo: ignorarlo. Es desde luego útil y de buen gusto mencionarlo o citarlo, pero nada más. Ahora bien, se puede, sin duda alguna, vivir sin Wittgenstein, como se puede vivir sin Jesús, sin Buda o sin Sócrates. Algunos, sin embargo, pensamos que es importante dar a conocer su obra y difundir su enseñanza, porque creemos que se vive mejor, porque estamos convencidos de que la vida es más valiosa si hombres como él dejan en ella su impronta (EL SUBRAYADO ES MÍO) (Tomasini, 2001a).






AHORA, quizá, sea más pertinente la lectura del trabajo, sin olvidar que el convencimiento sobre algo se logra respecto a la profundidad y a la constante reflexión y USO de los nuevos anteojos. Se los recomiendo… son muy claros.


REFERENCIAS

Ribes, E. (1990) Psicología General. Trillas: México.

Ryle, G. (1949) El concepto de lo mental (Traducción al español) Nueva York: Barnes and Noble.

Tomasini, A. (1992) ¿Qué fue la Filosofía Analítica? Revista Analogía, año XIII, 1999, No. 2.

Tomasini, A. (2001a) Ludwig Wittgenstein: In memorian. Publicado en Internet:
http://www.filosoficas.unam.mx/~tomasini/Wittgenstein.htm

Tomasini, A. (2001b) Teoría del conocimiento clásica y epistemología wittgensteiniana. Barcelona: Plaza y Valdés.

Tomasini, A. (2004) Filosofía Analítica. Un panorama. Barcelona: Plaza y Valdés.

Withrington, E. (2000) Wittgenstein y los cimientos del lenguaje. Elementos: ciencia y cultura, Año 6, N. 39, pp. 41-49. Puebla, México.




Antes de estar en otro país o mundo, debemos saber otro idioma o tener otras gafas con un sol más cercano... es menester entender que la mente no es una esencia, a lo mucho, categorías linguísticas que se referieren a muchas lógicas para el comportamiento...

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